Hoy me decía una alumna que cuando recordaba que en unos días cerraba el acceso a su academia, se sentía que estaba rogando.
No entraré en la cantidad de cosas que trabajar esta frase, me centraré en lo meramente práctico.
Y es que si cuando hay un proceso de ventas partimos de que:
- A la gente le tienes que gustar
- Te tiene que escuchar
- Te tiene que atender
- Te tiene que comprender
- Le tiene que encajar
- Le tiene que apetecer
- Le tiene que motivar
- Y lo tiene que pagar
Pues son muchas cosas para resolver en una sola llamada, o en un webinar…
Que no digo que no se pueda, digo que son muchas.
Por eso hay tantas gente que te deja de coger el teléfono, que dice que si te va a comprar el taller pero nunca lo hace, o por mucho que te esfuerces en aparecer, accionar, exponerte y lo tengas clarísimo todo… no tienes clientes.
Hay una línea clara que separa la gente que te llega buscando:
“alguien que se dedica a esto” y
“esta es la persona a la que quiero pagar por esto”.
El trabajo de que te escojan a ti, es continuo.
Y muy muy mal entendido.
En este episodio hablo de la principal razón por la que una persona se decanta por alguien en concreto, y las áreas que reforzar de este aspecto que es marca personal.
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