«No va de ti. Nunca va de ti.»
Cuando tienes un negocio digital te toca exponerte. Y con eso llega el miedo a lo que piensen los demás: tu vecino, tu cuñado, esa compañera del trabajo que hace años no ves. Hay personas que se paralizan tanto con esto que nunca llegan a lanzar nada.
Lo peor es cuando empiezas a interpretar cada cosa que pasa como algo personal. Que se da de baja una persona de tu newsletter justo después de ese email «polémico» y ya estás pensando que fue por lo que dijiste. Que un desconocido te deja un comentario de mierda en redes y te quedas tres días dándole vueltas en la cabeza.
Te lo digo claro: no eres el centro del universo. Y es una buena noticia.
En este episodio te cuento:
- Los errores que cometes cuando te lo tomas personal (y cómo dejarlo atrás)
- Por qué celebro cada baja en mi lista en lugar de angustiarme
- Cómo respondí a un hate que recibí hace poco
Dale al play y deja de ponerle puertas a tu comunicación por miedo a quién te pueda ver.